¿Por qué casi nadie sabe que en nuestra costa viven delfines e incluso ballenas? A mi me toca descubrir este dato cuando subo a bordo del Dzul Haà, el catamarán con el que Gemma y Albert, del Projecte Ninam, realizan sus investigaciones sobre las poblaciones de cetáceos de la Costa Brava. Aunque cueste creerlo, sus estudios revelan que a pocos quilómetros de las playas más concurridas viven numerosos grupos de delfines, rorcuales, calderones…

Así que mientras dejamos el puerto, solo pienso en tener suerte y grabar algunos cetáceos en libertad. Para ello, me acompaña un curioso equipo formado por un operador de cámara, Adrian, y un sonidista, Leslie, de la isla de Malta, que acababa de conocer pocas horas antes.  Nuestro objetivo: mostrar a los espectadores y ciudadanos de diferentes televisiones del arco mediterráneo que el mar que compartimos no es un desierto azul, sino que en él viven grandes mamíferos, como la ballena, que necesita protección. Todo esto está muy bien, pero primero necesito que los cetáceos salgan a la superficie.

“Dunia, la madre naturaleza es caprichosa, no esperes que en unas horas demos con ellos”, me dice Albert mientras otea fijamente el horizonte e intenta mantener rumbo norte. Sé que tiene razón, pero tengo la mala costumbre de creer que todo va a ser diferente tan solo porque soy yo quién lo está viviendo. Me digo: “¿y si hoy fuera diferente? ¿Y si hoy es el día de suerte?” Así que para callar a esta vocecita interna, le pido unos prismáticos y barremos el horizonte en busca de cualquier movimiento extraño en la superficie del mar. Tan solo unos minutos más tarde, un atún gigante nos ofrece un espectacular salto a pocos metros de donde estamos. Todo pasa rápido, en cinco segundos como máximo, y Adrian no tiene tiempo de apretar el botón de REC. Suspiros…Nos culpabilizamos un poco ante la oportunidad perdida pero detrás nuestro, Gemma nos mira y esboza una sonrisa. Nos dice que es buena señal, que quizás hoy sí que estemos de suerte.

Pasa media hora y nada. Un mar tranquilo, un viento suave y un sol radiante. Pero de cetáceos, nada de nada. Para ir ganando tiempo al reloj, algo típico en los rodajes, decidimos empezar a hacer una entrevista a Gemma. Adrian y Leslie escogen el encuadre más preciso y yo empiezo a preguntar. Ella nos habla del lugar en el que estamos, de la importancia de proteger la zona cuando, de repente, Albert empieza a gritar: “Gemma, ¡delfines a babor!” Gemma se olvida inmediatamente de nosotros, se desplaza hacia delante y mirando con los prismáticos nos lo confirma. Tenemos ante nosotros un grupo de cinco delfines mulares. Si ya lo decía mi vocecita, hoy podía ser un buen día.

A partir de aquí, nuestro protocolo es seguir a una distancia prudencial al grupo de delfines, descubrir cuál es su comportamiento, qué están haciendo, cómo se alimentan…  Y mientras, no deja de sorprenderme lo cerca que nadan de la costa. Pero es que este tipo de delfines deben aproximarse a la costa para conseguir su alimento…y nada más peligroso que la costa en verano. De hecho, a partir de las 12h, el lugar se convierte en algo parecido a Las Ramblas de Barcelona. Decenas de lanchas motoras con veraneantes con rostros enrojecidos por el sol surcan ruidosamente la zona por la que están pasando los delfines… y lo peor acaba sucediendo. Una de esas lanchas arrolla a nuestro grupo de delfines mulares que no ha tenido tiempo de apartarse. Gemma les grita, les intenta explicar, pero no hay nada que hacer. Ni escuchan ni quieren hacerlo.

Hoy en día, el trabajo que realiza el Proyecto Ninam en la Costa Brava es indispensable para dar a conocer a la ciudadanía esta situación. Con datos reales sobre el número de cetáceos, tendrán la fuerza suficiente como para que las administraciones y otras entidades expliquen a los ciudadanos que  en nuestra casa tenemos todo tipo de cetáceos en completa desprotección. Si la crisis no se lleva su proyecto por delante, claro.

Este Diciembre, con el reportaje terminado, tendré ocasión de mostrarlo en Malta, donde nos reuniremos realizadores y redactores de diferentes televisiones del arco mediterráneo dentro del proyecto JOUSSOUR. Cada uno de nosotros ha preparado un reportaje sobre alguna realidad medioambiental de su país. El año que viene, las diferentes cadenas de televisión, incluidas TVE, emitirán estos trabajos. Estoy ansiosa por descubrir qué tienen que contar Palestina, Jordania, Chipre, Francia… Yo iré en representación del Escarabajo Verde, de La 2, con nuestros delfines y ballenas, las mismas que empiezan su migración en la costa catalana y la acaban al otro lado del Mediterráneo.

Fotos: Projecte Ninam i Dunia Ramiro

http://projecteninamcast.wordpress.com/

http://www.rtve.es/television/escarabajo/

http://www.copeam.org/